Jornada 31: CD Toledo 0-1 SD Amorebieta

    Jornada 31: CD Toledo 0-1 SD Amorebieta

    El Club Deportivo Toledo cae derrotado por quinta vez esta temporada en el Salto del Caballo tras ver frustradas sus ocasiones ante un Amorebieta bien posicionado en el campo

    427
    0
    SHARE
    Foto: Inma Ayala

    El Club Deportivo Toledo cae derrotado por quinta vez esta temporada en el Salto del Caballo tras ver frustradas sus ocasiones ante un Amorebieta bien posicionado en el campo. Las buenas sensaciones y las aspiraciones para ocupar la tercera plaza se vieron fracasadas con un gol de Garmendia en el minuto 74′.

    Apostaba Onésimo por la continuidad en el once y dejaba fuera de la convocatoria a un hombre importante como Rubén Arroyo. Ante un rival que ha ido de más a menos en el transcurso de la temporada, el Toledo arrancó el encuentro consciente de que si lograba la victoria asaltaría la tercera plaza, actualmente en posesión del Real Unión. Quizá esto jugó en su contra, pues el cuadro verdiblanco no tuvo prisa en su juego pese al planteamiento de espera establecido por el cuadro visitante.

    Juan Esnaider avisó al Amorebieta con dos ocasiones falladas en los primeros minutos de juego, primero al aprovechar un error defensivo que desperdició con un flojo remate y poco tiempo después, con un disparo que salió desviado por muy poco. El siguiente en avisar sería Roberto pero antes ya había quedado claro que el Amorebieta de Carlos Docando iba a conceder muy pocas ocasiones. Una vez más, la eficacia en ellas fue la asignatura pendiente del Toledo de Onésimo Sánchez.

    Pasaban los minutos en el Salto del Caballo, al Toledo se le agotaban las ideas en su salida de balón y el Amorebieta se sentía cada vez más cómodo. Todo lo contrario un equipo y otro, el Toledo se desesperaba en sus intentos por sacar el balón jugado, mientras que los visitantes buscaban una y otra vez el juego directo mediante balones largos a Muniozguren, pieza clave en el conjunto vasco. Esta era una de los aspectos a tener en cuenta del encuentro, la ansiada salida de balón. Toda la responsabilidad recaía sobre Adrián y Echaide ante la invisible actuación de De Lerma y Barranco, este último en su partido número 100 con la camiseta del Toledo.

    La segunda parte se inició con un Amorebieta tranquilizado y metido en el partido con el paso del tiempo, y un Toledo que tuvo que cambiar de sistema para redirigir su propio juego. Onésimo optó por una defensa de tres donde William se adelantaba al extremo e incorporaba a Esparza a la punta de ataque junto a Esnaider. Este movimiento táctico daba más libertad a Roberto en la mediapunta para dirigir el ataque verdiblanco, hasta entonces el más entonado en los locales. Cuando el Toledo encontraba mejores sensaciones, Onésimo movió el banquillo. Garcés y Cristóbal entrarían por Pablo y Esparza, ejecutando este último un potente disparo como única acción clara de la segunda mitad hasta el momento. Los cambios darían mucha más velocidad y profundidad en el juego por bandas del Toledo creando los mejores minutos de la parroquia toledana ante el Amorebieta.

    Pese a todo, lo valiente conlleva riesgo y eso alimentó las contras de los visitantes que empezaban a herir a sus rivales con las acciones de Ibai González por banda izquierda. Este último se encargó de aprovechar el mayor infortunio del partido cuando Garcés se hizo un lío al sacar el balón jugado. Ibai, con muchos años de experiencia, recuperó el balón en tres cuartos de campo, corrió hacia la línea de fondo y con Manolo ya vendido, puso un balón picado por el área pequeña para que Joseba Garmendia anotara el gol del triunfo para el Amorebieta.

    Toda una lección de como plantear un partido fuera de casa fundado única y expresamente en el orden táctico de un equipo. Este tanto resultó ser un jarro de agua fría no solo para los propios jugadores verdiblancos, sino para toda la afición presente en el Salto del Caballo que ya hacía sus cuentas para asentarse en la tercera plaza. Con todo en contra, con el malestar de un Toledo herido, los jugadores de la ciudad imperial pudieron sacar algo positivo en varios remates de sus delanteros. Primero Esnaider, con un gran giro en el área disparó muy cerquita del poste, y luego Roberto fue el que erró, de no ser por el bote, lo que era un gol cantado a su remate en un saque de esquina.

    Finalmente, el Amorebieta también pudo sentenciar el partido en otro fallo defensivo que plantó solo a Iván Sales ante Manolo, pero quizás todo el tiempo que tuvo el extremo diestro para pensar antes de definir le hizo recordar lo bien que le trató la ciudad de Toledo para castigarles con una injusta sentencia.

    Este resultado deja al Toledo en una situación peligrosa para asegurar el play-off y lo compromete a una nueva final la jornada siguiente en su visita a Sestao, equipo que reside en la quinta posición a tan solo dos puntos de los verdiblancos.